Trash **la traducción en español sigue

January 1, 2020

Cintia Salazar Juarez pointed her camera left then right as she approached the heap of plastic bags vomiting trash from their overstuffed mouths where among them laid an unconscious dog.  Having received word and pictures via Facebook that a dog had been left to die in one of many piles of refuse on a backstreet in Merlo, Cintia and her partner Juan Debenedetti went to investigate.  The camera focused on the dog and steadied on his slowly moving abdomen.  Not responding to human voices or a touch, Cintia and Juan pulled and lifted a plastic bag using it as a stretcher to load the canine into the rescue van.

 

Figure 1: Grim Reality

 

One more camera shot of the immobile dog in the back of the van before taking off for the vet, the situation looked grim. 

 

With a holiday break giving me down time I tune into Facebook an hour after the above was posted and I notice that Cintia is live.  The camera looks down at the same dog, this time Dr. Marques, in blue scrubs, is attending to visible injuries while assessing what cannot be seen.  Cintia mentions to Doc and his daughter/assistant that I am watching. “Hi Joseph”, she says, “When are you coming back to help out?” 

 

I cannot get to Argentina to volunteer with Cintia again soon so for now I watch from afar on Facebook and drum up support for her work with my blog. 

 

This is a familiar situation for Cintia.  It was on Facebook that I followed the case of a dog named “Cerebro.”  Cerebro means brain in Spanish and when you see his photo you will know why.  With a large misshapen skull, Cerebro was tossed onto the street to live out his days.  When Cintia came upon him, she immediately had him tested by the veterinarian and it was confirmed that nothing could be done to contain the large, aggressive tumor that was pushing the boundaries of his head.  Bringing Cerebro into her home, she comforted and monitored him daily to ensure he was not in pain.  Imparting love and kindness on him, Cerebro knew a home and family before the end of his days. 

 

         Figure 2: “Cerebro”

 

The essence of rescue is to share ourselves, our lives and give away a piece of our hearts.  To open ourselves to impending loss instead shying away from the fear by crawling back into our shells is to be a rescuer.  This is to be a good human, the best kind…just like Cintia.

 

Back on the table, the dog remains unconscious and starts to convulse.  Cintia cuts her live feed.  Falling to unseen injuries delivered by a malicious hand, the dog will pass away despite best efforts, but Cintia ensured he will not die alone.  This dog may not leave the vet’s table but Cintia will walk back out into the world to pull more injured animals from the garbage of humanity.

 

 

 Basura

Cintia Salazar Juárez apuntó su cámara hacia la izquierda y luego hacia la derecha mientras se acercaba al montón de bolsas de plástico que vomitaban basura de sus bocas llenas donde, entre ellas, había un perro inconsciente. Al recibir noticias e imágenes en Facebook de que un perro había dejado por muerto en una de las muchas pilas de basura en una callejuela de Merlo, Cintia y su compañero Juan Debenedetti fueron a investigar. La cámara enfocó al perro y se estabilizó en su abdomen que se movía lentamente. Sin responder a las voces humanas o un toque, Cintia y Juan tiraron y levantaron una bolsa de plástico que la usaba como camilla para cargar el canino en la camioneta de rescate.

 

Figure 1: La realidad fea

 

Una foto más del perro inmóvil en la parte trasera de la camioneta antes de ir al veterinario, la situación parecía sombría.

 

Con un descanso de vacaciones que me da tiempo de inactividad, sintonizo Facebook una hora después de que se publicó lo anterior y noto que Cintia está en vivo. La cámara mira al mismo perro, esta vez el Dr. Marques, con uniforme azul, atiende lesiones visibles mientras evalúa lo que no se puede ver. Cintia menciona a Doc y a su hija/asistente que estoy viendo. "Hola Joseph", dice ella, "¿Cuándo volverás para ayudar?"

 

En este momento no puedo llegar a Argentina para ser voluntario con Cintia nuevamente, así que por ahora la miro desde lejos en Facebook y obtengo apoyo para su trabajo en mi blog.

 

Esta es una situación familiar para Cintia. Fue en Facebook que seguí el caso de un perro llamado "Cerebro.” Con un gran cráneo deforme, Cerebro fue arrojado a la calle para vivir sus días. Cuando Cintia se encontró con él, el veterinario lo examinó de inmediato y se confirmó que no se podía hacer nada para contener el tumor grande y agresivo que estaba empujando los límites de su cabeza. Al traer a Cerebro a su casa, ella lo consoló y lo monitoreó diariamente para asegurarse de que no sufriera dolor. Al transmitirle amor y amabilidad, Cerebro conoció un hogar y una familia antes del final de sus días.

 

        Figure 2: “Cerebro”

 

La esencia del rescate es compartirnos, nuestras vidas y regalar un pedazo de nuestros corazones. Abrirnos a la pérdida inminente en lugar de alejarnos del miedo arrastrándonos y volver a nuestras cáscaras es ser rescatador. Esto es ser un buen humano, el mejor tipo... al igual que Cintia.

 

De vuelta en la mesa en la veterinaria, el perro permanece inconsciente y comienza a convulsionarse. Cintia corta su transmisión en vivo. Cayendo a heridas invisibles entregadas por una mano maliciosa, el perro fallecerá a pesar de los mejores esfuerzos, pero Cintia aseguró que no morirá solo. Este perro no saldrá de la mesa del veterinario, pero Cintia regresará al mundo para sacar más animales heridos de la basura de la humanidad.

 

 

 

Please reload

Featured Posts

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Recent Posts
Please reload

Archive